Ein Karem: la morada de San Juan Bautista y el lugar de la Visitación

El encantador pueblo de Ein Karem, situado en las laderas occidentales de Jerusalén, es un destino de gran aceptación tanto para peregrinos como para locales, con sus iglesias y monasterios, románticos cafés y restaurantes y sus verdes colinas, ideales para largas caminatas.

El sitio era conocido ya en la época del profeta Jeremías, que exhortó a los hijos de la tribu de Benjamín «y alzad por señal humo sobre Bet-Hakerem» porque invasores extranjeros se aproximaban a Jerusalén (Jeremías 6:1). Pero para los peregrinos cristianos, Ein Karem tiene una especial significación por ser el pueblo natal de Zacarías e Isabel, los padres de San Juan Bautista, así como el lugar de la Visitación, donde María, la madre de Jesús, visitó a su prima Isabel antes del nacimiento de Juan.

Nuestra primera parada es el manantial que dio su nombre al antiguo pueblo (Ein Karem significa el manantial del viñedo). También se le conoce como el Manantial de María, porque según la tradición cristiana, la Beata Virgen María se detuvo aquí para beber mientras visitaba a su prima.

A corta distancia del manantial se encuentra la Iglesia franciscana de la Visitación, que conmemora la visita de María a Isabel. La encantadora iglesia de dos niveles fue erigida en 1955 sobre ruinas bizantinas y de los Cruzados. En el patio, los peregrinos son bienvenidos por uno de los himnos favoritos de la Iglesia, el Magnificat de María (Lucas 1:46-55), que ella rezaba cuando se encontró con Isabel, escrito ahora en no menos de 47 idiomas en el muro que da hacia la iglesia.

En la fachada de la iglesia, un hermoso mosaico muestra a María montada en un burro y escoltada por ángeles en su camino de Nazaret hacia el área montañosa de Judea, donde se sitúa Ein Karem (Lucas 1:39). Dentro de la capilla inferior, los muros están decorados con pinturas de escenas bíblicas, como por ejemplo, el padre de Juan, Zacarías, sirviendo como sacerdote en el Templo (Lucas 1:5) y el encuentro entre María e Isabel.

En la capilla del nivel superior hay pinturas con escenas históricas, en las que la Virgen cumplía un papel especial, como por ejemplo, el Concilio de Éfeso, donde fue declarada la Theotokos (Madre de Dios), o la batalla de Lepanto, ganada por su intercesión.

Volviendo a bajar por la colina, del otro lado del pueblo, llegará a la otra iglesia franciscana, San Juan de la Montaña. En el interior de la iglesia hay una gruta, que la tradición identifica con el lugar de nacimiento de Juan. El muro del patio de la iglesia, casi una imagen especular de la Iglesia de la Visitación, muestra la oración de acción de gracias que Zacarías decía cuando Juan nació, el Benedictus (Lucas 1:68-79) en 24 idiomas.

Además de las dos iglesias franciscanas, Ein Karem es también la sede de una hermosa iglesia rusa con sus cúpulas bulbiformes, el convento griego ortodoxo de San Juan y el monasterio de Nuestra Señora de Sión, edificada en 1860, cuyo nombre evoca el judaísmo de María y su estrecha identificación con Israel.