El idioma de Jesús

"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron posando sobre cada uno de ellos; Y quedaron llenos del espíritu santo y se pusieron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu les concedía expresarse.” (Hechos 2: 1-4)

El sitio tradicional del Pentecostés es cenáculo (coenaculum, o cuarto superior) sobre el monte Sión. Aquí es donde Jesús comió su última cena con sus discípulos. Aquí es donde según la tradición cristiana los discípulos solían congregarse y donde el Espíritu Santo descendió sobre ellos. Desde este lugar los primeros obispos cristianos gobernaron la primera iglesia de Jerusalén. Es aquí donde la mayoría de los sacramentos fueron instituidos. El cenáculo es considerado “la madre de todas las iglesias”. Actualmente, el cenáculo está en el piso superior de un complejo medieval donde la tumba de David se encuentra en el piso inferior.

Frente a él se encuentra la impresionante Abadía de la Dormición en el monte Sión. Esta maravillosa iglesia es un impresionante monumento natural del la ciudad de Jerusalén, y marca el sitio donde conforme a la tradición cristiana temprana, la virgen María cayó en un “sueño eterno”. En la cripta de la iglesia se encuentra la tumba reclinada de la virgen dormida, y la rotonda superior es notable por su glorioso mosaico.

Dada la rica historia y significado espiritual de los acontecimientos en el monte Sión, no sorprende entonces que haya sido un lugar popular e importante para los peregrinos cristianos durante siglos. El Pentecostés y su fuerte conexión con el monte Sión hacen que éste sea el momento indicado para embarcar en su peregrinación a Tierra Santa.

 

Room of the Last Supper