Lugares selectos en Jerusalén

Ubicación

El Monte de los Olivos es un lugar sagrado para judíos y cristianos. "Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos" (Mateo 26:30).*

 

 

Muchos sucesos tuvieron lugar aquí durante la Semana de la Pasión. El Jardín de Getsemaní, donde Jesús pasó sus últimas horas orando antes de ser arrestado, se encuentra al pie del monte: "Van a una propiedad, cuyo nombre es Getsemaní, y dice a sus discípulos: «Sentaos aquí, mientras yo hago oración» (Marcos 14:32). Para llegar allí, Jesús cruzó el valle de Cedrón: "… pasó Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron él y sus discípulos" (Juan 18:1).

En este lugar sagrado hay varias magníficas iglesias: la Iglesia del Padre Nuestro, nombrada así en recuerdo de la plegaria que Jesús enseñó a sus discípulos: «Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre…» (Mateo 6:9-13), la iglesia Dominus Flevit (El Señor lloró): “Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella…" (Lucas 19:41) y la iglesia de la Agonía, conocida también como Iglesia de Todas las Naciones, que alberga algunos magníficos mosaicos que ilustran la Agonía de Jesús. Según la tradición, dentro de la iglesia se encuentra la Roca de la Agonía.

La Gruta de la Agonía está situada no muy lejos de la Tumba de la Virgen María y de la Iglesia de Santa María Magdalena. Cerca de la cima del Monte de los Olivos se encuentra la Capilla de la Ascensión: "Y dicho esto, fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos" (Hechos 1:9).

En el Monte Sión tuvieron lugar algunos acontecimientos muy importantes del Evangelio, entre ellos la Última Cena, la institución de la Eucaristía y el Pentecostés. En la sala superior de este complejo, o Cenáculo, fue donde "…Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros. Haced esto en recuerdo mío»."De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros» (Lucas 22:19-20).

 

 

La iglesia de San Pedro en Gallicantu está construida sobre la casa del sumo sacerdote Caifás: "Los que prendieron a Jesús le llevaron ante el Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos" (Mateo 26:57) y recuerda la negación de Jesús por San Pedro tras ser arrestado: "Pero él lo negó: «¡Mujer, no le conozco!»" (Lucas 22:57). El Monte Sión también alberga la Abadía de la Dormición, donde la Virgen María cayó en su "sueño eterno" y la Tumba de David.

El Muro de las Lamentaciones y el túnel del Muro de las Lamentaciones, la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa son algunos de los lugares distintivos de la Ciudad Santa de Jerusalén.

En la Piscina de Betesda, Jesús curó al paralítico durante el Sabat: "Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda». Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar. Pero era sábado aquel día". (Juan 5: 8-9).

Quizá el punto culminante de toda peregrinación sea rendir tributo a la Pasión de Cristo y caminar por la Vía Dolorosa que es la vía del dolor, la ruta que Jesús siguió a pie en su camino al Calvario: “Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio." (Juan 19:17-18). Las cinco últimas estaciones de las 14 a lo largo de la Vía Dolorosa se encuentran dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro, escenario de la crucifixión y la resurrección de Jesús.

 

 

Según la tradición, el Monasterio de la Cruz, imponente edificio con aspecto de fortaleza, fue erigido donde estaba emplazado el árbol del que provino la madera para la cruz en la que Jesús fue crucificado: “…a quien llegaron a matar colgándole de un madero" (Hechos 10:39).

Yad Vashem, la Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto, el monumento conmemorativo de Israel a las víctimas del Holocausto nazi. Rendir homenaje a las seis millones de víctimas del Holocausto es una manera de expresar la necesidad de preservar los recuerdos y de poner en práctica los valores que eviten la repetición de tales brutales sucesos. Yad Vashem también es un recordatorio constante de la facilidad con que la humanidad puede hundirse en las tinieblas abismales de una crueldad incomprensible.

Yad Vashem insta a los visitantes a estudiar este capítulo de la historia y a acercarse a los seis millones que fueron privados de sus derechos básicos sólo por ser judíos. Sus sueños y esperanzas no se concretaron, pero el visitante agrega su nombre al compromiso colectivo de jamás olvidar ni permitir que eso vuelva a suceder.

 

 

Ein Karem, al sudoeste de Jerusalén, es conocida por la Iglesia de la Visitación, que conmemora la visita de la Virgen María a Santa Isabel y la Iglesia de San Juan Bautista, que nos recuerda su nacimiento: “En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá, entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel” (Lucas 1:39-40).* Cerca de Ein Karem, se produjo un hallazgo arqueológico asombroso: la Cueva de Juan el Bautista en el Kibutz Tzuba.

* Todas las citas provienen de la Edición católica de la versión revisada estándar de la Biblia.

Información sobre los Lugares santos en Israel: www.goisrael.com