Su Santidad el Papa Francisco aterriza en Tierra Santa

El Papa Francisco llegó a Israel y imploró a sus líderes no escatimar esfuerzos en su búsqueda de la paz 

«La solución de dos estados debe convertirse en realidad. El derecho del Estado de Israel a existir y florecer en paz y seguridad dentro de fronteras reconocidas internacionalmente debe ser reconocido universalmente. Al mismo tiempo, debe también reconocerse el derecho del pueblo palestino a una patria soberana y a su derecho de vivir con dignidad y libertad de movimiento. Imploro a quienes ocupan puestos de responsabilidad no escatimar esfuerzos en la búsqueda de soluciones equitativas a problemas complejos, de modo que israelíes y palestinos puedan vivir en paz».

Estas fueron las palabras que el Papa Francisco pronunció ante el primer ministro Benjamín Netanyahu y el presidente Shimón Peres en la ceremonia de bienvenida tras su aterrizaje en el Aeropuerto Ben Gurión. El Papa también se refirió a actos de antisemitismo y racismo. «Promovamos una educación en la que la exclusión y la confrontación cedan el paso a la inclusión y al encuentro, donde no tenga cabida el antisemitismo en ninguna de sus formas, ni expresiones de hostilidad, discriminación o intolerancia hacia ninguna persona o ningún pueblo».

El Papa concluyó sus observaciones invitando al Presidente Shimón Peres a acudir al Vaticano junto con el presidente palestino Mahmoud Abbas para orar con él por la paz. «Ofrezco mi casa en el Vaticano como lugar de encuentro de plegaria», dijo el Papa. «Tanta gente sufre cada día y espera pacientemente por la paz».

El presidente Shimón Peres fue el primero en dar la bienvenida al Papa. «En nombre del pueblo judío y en nombre de todo el pueblo de Israel, le doy la bienvenida con las antiguas palabras del Libro de los Salmos: «Bienvenido en el nombre del Señor». Bienvenido a las puertas de Jerusalén.

«Ha llegado al Estado de Israel, donde hoy conviven miembros de distintas religiones y nacionalidades —judíos, cristianos, musulmanes, drusos y circasianos. Israel es un estado judío y democrático, en el que se aplica la coexistencia en paz y un estado que aspira a la paz con todos sus vecinos», señaló el presidente. «Aun cuando la paz suponga sacrificios, los sacrificios de la paz son preferibles a la amenaza de guerra...»

El presidente alabó a su amigo el Papa. «Le damos calurosamente la bienvenida, con gran respeto. Usted trae consigo buenas nuevas y esperanza para todos. Usted porta un mensaje de hermandad entre los pueblos y de amistad para todos. Nada enriquece más que el amor a la humanidad. Nada enriquece más que el amor a la humanidad».

 

 



El primer ministro Benjamín Netanyahu elogió al Papa por inculcar el espíritu de amor a la humanidad ya desde el comienzo de su ministerio como Papa el año pasado. «Sabemos que cuando encienda la llama eterna en Yad Vashem en memoria del tercio de nuestro pueblo asesinado en el Holocausto, será ello otra expresión de su convicción de que el antisemitismo es un crimen contra Dios y contra la humanidad, tal como el aborrecible crimen antisemita perpetrado ayer en suelo europeo.

Tras la recepción, el Papa salió en camino a Jerusalén, donde participó en una ceremonia en el Monte de los Olivos, con el alcalde de Jerusalén Nir Barkat. Continuó entonces a la Iglesia del Santo Sepulcro.

Hoy, el Papa visitará el Muro de los Lamentos y será luego el primer Papa en depositar una corona en la tumba del visionario sionista en el Monte Herzl en Jerusalén. El Papa también visitará Yad Vashem y participará en una ceremonia para reavivar la Llama eterna en la Sala del Recuerdo y se encontrará con seis sobrevivientes del Holocausto.

El Papa celebrará reuniones políticas con el primer ministro y con el presidente de Israel. La recepción central oficial comenzará cuando el presidente y el Papa suban al estrado, con la participación de cientos de adolescentes, niños, cristianos, musulmanes y judíos que representan el mosaico humano que conforma la sociedad israelí, líderes de grupos judíos, musulmanes y cristianos, embajadores y los más altos líderes de Israel. En esta ocasión, el Papa y el presidente pronunciarán discursos especiales, transmitidos en vivo a los fieles en todo el mundo, en hebreo e italiano y participarán en una plegaria especial por la paz y la hermandad.

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